Madre, esposa, musa y artista.
La mujer ha sido corazón del flamenco y de la vida misma, protagonista de sus letras y de su pulso cotidiano, aunque no siempre pudo ocupar el lugar que su talento merecía.
ELLAS recorre esa presencia constante y, a menudo, contenida: voces, cuerpos y manos que sostuvieron el arte entre los límites impuestos por su tiempo.
Una memoria femenina que habitó el cante, el baile y la vida, y que hoy vuelve a tomar forma sobre el escenario.
Un homenaje a la figura de la mujer en el flamenco, donde la memoria se transforma en voz, cuerpo y presencia viva que continúa su camino.