Entre 1582 y 1615, el jesuita Pedro de León redactó una serie de crónicas acerca de la mala vida de Sevilla. Entre sus textos, destaca un índice de ajusticiados por la Santa Inquisición. Soldados, artesanos, moriscos, libertos negros, mujeres supersticiosas y sodomitas aparecen entre los peores criminales.
Pero, en aquel imperio de los Austrias, ¿por qué aquellos ajusticiados no formaban parte de la idea de ese imperio?
Esta historia, como toda historia, es un relato que aún sigue en construcción.
Esta historia, como toda historia,
busca dar respuestas.