Gregorio Moya ha desarrollado una trayectoria ascendente en el flamenco, marcada por la constancia, la autenticidad y una profunda dedicación al cante. Junto a él, Paco Cortés representa una figura esencial de la guitarra flamenca granadina y uno de los nombres más respetados del toque para cante. Su presencia conjunta en el festival reúne hondura, oficio y excelencia flamenca.